La palabra es verbo, y el verbo es acción y ejecución. Y cada uno de nuestros actos nos será devuelto por el Universo por tres veces tres, y llegará el momento en que nos convertimos en nuestros propios jueces para juzgar aquello que hemos hecho en vida. La invención te envolverá en un mundo plagado de falsedades y mentiras, y encontrarás el instante en el que dejes de distinguir entre lo que es real, y lo que sea que hayas tejido en ese mundo que has creado zurciendo los rotos de tu propia existencia. Abandona tus fantasías, tus mundos paralelos, tus mentiras, y asume la realidad de tu vida, para que así los que comparten tus días puedan dedicarse a vivir en paz, junto a ti, con amor y sin rencor, y que el día de tu Juicio puedas mirar a tu lado para comprobar que tu soledad la abandonaste el día que decidiste tomar las riendas de tu realidad.
Vivo enamorado en un mundo de recelos y odio, cargado de mentiras y prohibiciones, lleno de falsas esperanzas y cobijado bajo el despecho e indiferencia social,… y sin embargo, intento vivir en el amor y la igualdad. Camino contra viento y marea, atravieso los obstáculos que se me presentan, otros los obvio para elevar mi conciencia hasta que el zenit me lo impida. Y a menudo me golpeo con la realidad y caigo en las fauces del fuego de nadir, para salir nuevamente con la satisfacción de mantenerme donde debo de estar. Y caeré mil veces más, y saldré otras mil, y mil más hasta aprender y sumar cada una de mis experiencias al margen de los tabúes y las mentiras que me rodean.
No preciso esconderme ante los ataques, sino afrontarlos y aprender de ellos; no preciso acallar mi lengua cuando arde en deseos de abrir los ojos al ciego; no preciso huir de la mentira, tan sólo dejar que el tiempo hable por sí solo para poner a cada uno en su lugar; no preciso excusarme una y otra vez a quienes no me conocen; Soy como soy, no preciso explicar mis motivos en cada uno de mis actos, pues a través de ellos se me conocerá.
Tengo una novia, hermosa, muy hermosa... hermosísima... una compañera tan bella y tan dulce, tan sincera y tan plena, tan real y tan llena de vida, tan comprensiva y llena de cariño... tan linda y tan hermosa,... a ella debo mi vida, y por ella la entregaré. Su nombre es LIBERTAD.
Martín de Alva
No soy quien soy por decir que lo soy, soy quien soy porque vosotros me reconoceréis como tal.